viernes, abril 21, 2006

Hipocresía

Soy un firme defensor de la cultura libre. Pero siempre soy más exigente con los argumentos a favor que con los en contra de mis ideas. Lo hago por puro interés; porque que se equivoque mi amigo perjudica a la causa que defendemos mientras que si se equivoca mi enemigo, nos beneficia. Que no me venga ningún meapilas de turno a decir que aquí no hay enemigos ni amigos, no es más que una forma de esquematizar la reflexión.

La cultura libre tiene a las pegatinas Creative Commons como emblema. Y estas florecen con éxito en la blogosfera: están de moda, lo cual no las convierte en malas (ni en mejores) pero sí que las vulgariza, les quita su esencia: muchos ponen una pegatina de Creative Commons como se compran unos Geox: porque se las vieron a otro. No implica por consiguiente una defensa activa/comprometida de la idea de compartir cultura: pierde por completo su significado. Es como pegar la foto de una flor: no huele a nada, está desprovista de su esencia.

Y entonces, pasa lo que tiene que pasar: que a uno le copian y se queja. En el banco de los acusados estuvo Technofeeds. ¿El delito? Que su blog no fuera más que un agregador de los feeds de una serie de bitácoras con licencia Creative Commons. La verdad es que no le hizo falta abogado: empezó dando la cara y terminó clavando la espada. Por alguien a quien se reprocha justamente la ausencia de contenido propio en el blog (se sobrentiende "porque no tiene calidad para ello"), sus 2 respuestas demostraron todo lo contrario: le sobra criterio, cosa que les gustaría a muchos que sí tienen blog con contenido relleno propio.

Del debate surgieron 3 puntos de discusión en cuanto a la actitud de Technofeeds: legalidad, legitimidad (moralidad) y utilidad. Aunque no me lo permitan, haré como con el periódico: el orden de lectura es algo personal :D

  • En lo que concierne la utilidad, no hace falta gastar una sola neurona en juzgarla ya que sobre ello dictará sentencia la audiencia. Me parece absurdo condenar algo porque no aporta nada. Digo yo que mientras no moleste (cosa que tratamos a continuación), no puede ser condenado: recordemos que eso de mi libertad termina donde empieza la tuya significa también que la mía NO termina mientras no empieza la de otro. ¿O no?
    Si no lo visita nadie (= es inútil), se convierte en un agregador privado: ¿cuál es el problema? y si recibe muchas visitas (= es útil), significa que su trabajo aporta algo a la blogosfera: ¿En lugar de criticar, porque no hacéis lo mismo ya que es tan fácil?

  • El tema de la legalidad tampoco da mucha margen de discusión: tiene que respetar las licencias y punto. Cuando digo y punto quiero decir: nada menos pero nada más tampoco. Hay obligación de:
    • Precisar mejor la autoría: es verdad que un simple enlace al blog del autor original no es suficiente, vendría mejor destacar un poco más al autor con nombre y apellido o título del blog.
    • Indicar la licencia de cada uno de los contenidos, cosa que rectificó de inmediato.
    • No incluir contenido con licencia que impida el uso comercial o, como elija, quitar la publicidad de su blog. No sé con exactitud si cumplía dicho apartado pero no es nada que no tenga fácil solución.

  • Y llegamos al punto más interesante: algunos, quizás consientes de que desde un punto de vista legal Technofeeds cumplía o podía cumplir perfectamente las pegatinas Creative Commons con las que han adornado su blog, decidieron atacarlo desde el punto de vista de la moralidad. Se llega hasta hablar de buena educación. Es aquí donde, desde mi punto de vista, reside toda la hipocresía de una parte de la blogosfera. ¿Cómo va a ser ilegitimo algo que tú mismo de manera totalmente voluntaria has decidido autorizar?

En realidad, y en base a lo que dije en el segundo párrafo sobre la moda, creo que muchos, a pesar de la pegatina, no están en realidad de acuerdo para ser copiados. O en todo caso, están de acuerdo mientras les sirva para su promoción es decir: aceptan ser copiado si eso les da visitas (por ejemplo en microsiervos, sladshot, en barrapunto, menéame,...) pero no si se las puede quitar o peor aún, si alguien puede ganar algo con ellas. Recordemos que se ha vendido la cultura libre como la manera para los pequeños de dejar de ser pequeños sin necesidad de ninguna discográfica.
Pero, lógicamente, nos es difícil seguir con la misma óptica una vez nos hemos hecho sino grande por lo menos mediano que es cuando CUESTA mantener estos principios que tanto hemos defendido.

Seamos coherentes: no vale promocionarse a través de Internet y dejar que tu discográfica le pegue un bonito DRM a tu cd. Tampoco vale crear código libre y estar en tensión con cada copia o parecido que salga. Y definitivamente no vale publicar con Copyleft y protestar por una copia indiscriminada de tu blog disfrazando el asunto con una cuestión de inutilidad y spam. Sed honestos: si fuera esto último el real problema, no merecería ningún post.

Ojo, que no estoy diciendo que cualquiera se salte a la torera los derechos de autor. El copyleft NO es por supuesto una renuncia a la autoría. Pero no veo correcto llevar a juicio delante de la blogsfera a cada uno de los copiadores para su crucifixión pública: ya terminó la semana santa. Los abusos legales, como es el simple caso de una copia que no respeta la licencia, han de tratarse, como cualquier otro asunto legal, primero en negociación privada y después en los tribunales. No podemos convertir eso en otro Salsa Rosa que por otra parte tanto nos gusta criticar.
No podemos hacerlo poco hay mucha gente interesada en echar leña, aceite, gasolina y lo que sea al fuego para después ir diciendo que los que defienden la cultura libre no son ni siquiera capaces de soportarla.



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